SOSPECHOSO RADAR EN EL AMAZONAS

Carmelo Ruiz Marrero
Semanario CLARIDAD, Puerto Rico
26 de octubre 2001

La corporación estadounidense Raytheon, la cual opera el radar "antidrogas" ROTHR de la marina en Juana Díaz y Vieques, está en el centro de un torbellino de corrupción e intrigas en la jungla amazónica.

Fundada en 1922 y famosa por su misil Patriot, esta compañía ha cometido innumerables actos de fraude contra el propio gobierno de Estados Unidos, en especial el Pentágono, como reseñamos en nuestras ediciones del 15 de agosto de 1997 y el 3 de abril de 1998. Pero el escándalo en el Amazonas es de proporciones transnacionales.

En 1994 el gobierno brasileño le otorgó a Raytheon un contrato por $1,400 millones para construir un sistema de vigilancia electrónica llamado SIVAM, cuyo propósito es monitorear la jungla amazónica. Incidentalmente, esa área también la monitorea el ROTHR.

El sistema incluirá 200 estaciones de monitoreo, 20 estaciones de radar para el control de tráfico aéreo, y tres centros de control regional. Los proponentes de SIVAM alegan que éste ayudará al gobierno brasileño a identificar operaciones ilegales de minería y tala de bosques, interceptar aviones con cargamentos de drogas, mejorar los pronósticos del tiempo, y hacer mapas de recursos naturales, ya sean minerales o vegetales.

En julio de 1994, Raytheon anunció en una rueda de prensa que "SIVAM ayudará a las agencias del gobierno brasileño con su capacidad para recolectar y procesar la información necesaria para proteger el ambiente, sostener el desarrollo económico, y apoyar el uso apropiado de terrenos, y la conservación y el desarrollo en el Amazonas."

Este sistema, que se espera comience operaciones el año que viene, lo controlarán las fuerzas armadas brasileñas desde la ciudad de Brasilia. Más de mil millones de sólares de su financiamiento vienen del banco Export-Import (Ex-Im), institución en Wáshington que financia negocios internacionales de firmas estadounidenses.

¿Cómo se dice embeleco en inglés?

Sin embargo, ecologistas, oficiales brasileños electos, oficiales militares retirados y otros críticos describen a SIVAM como un embeleco (boondoggle), como un sistema costoso para obtener datos que se pueden obtener por otros medios menos costosos, y sobrecargado con aparatos de alta tecnología que no aguantarán el calor, humedad y lluvias pesadas del Amazonas.

Las preocupaciones sobre el SIVAM también incluyen su posible impacto ambiental. En 1997 la organización activista Amazon Watch denunció que "para instalar los radares y plataformas, se construirá una red de carreteras de acceso en las regiones remotas del Amazonas. No está claro si se hizo un estudio de impacto ambiental para este aspecto del proyecto. El proyecto fue aprobado antes de que Ex-Im estableciera parámetros ambientales. Por lo tanto los impactos ambientales de SIVAM nunca se han indagado o presentado de manera apropiada."

El proyecto SIVAM contiene un componente militar significativo. Uno de los aviones que usará es el ALX, el cual puede cargar bombas, ametralladoras y cohetes. Tales armamentos son un tanto exagerados si el propósito es combatir minería y deforestación ilegal, actividades que usualmente se hacen en pequeña escala, según Amazon Watch.

Corrupción internacional

El contrato de SIVAM se le otorgó inicialmente a un competidor francés: Thomson CSF, pero el acuerdo se canceló debido a revelaciones en la prensa brasileña y estadounidense de que los franceses recurrieron al soborno. Los periódicos obtuvieron la información de la Agencia Central de Inteligencia, la cual había interceptado comunicaciones telefónicas entre altos oficiales brasileños y representantes de Thomson. El escándalo, combinado con cabildeo personal por parte del entonces presidente Bill Clinton, causó que el jugoso contrato acabara en manos de Raytheon.

Pero la prensa estadounidense ignoró a senadores brasileños que acusaron también a Raytheon de hacer trampa. En 1995 el senador brasileño Gilberto Miranda le envió una carta al presidente Fernando Henrique Cardoso en la que acusó a Raytheon de inflar el costo de SIVAM por $90 millones. "Fuimos engañados, señor presidente", dijo Miranda a Cardoso. "Ellos (Raytheon) engañaron a Brasil."

La verdadera agenda

El senador brasileño Eduardo Suplicy y otros escépticos sospechan que la verdadera agenda de Raytheon y el gobierno de Estados Unidos no es humanitaria, ni ambientalista ni antidrogas, sino que es usar SIVAM para obtener información privilegiada sobre los valiosos recursos naturales de la cuenca amazónica. El área a ser monitoreada comprende de millones de kilómetros cuadrados que son mayormente "densa jungla que contiene maderas, petróleo y gas natural valorados en (miles de millardos) de dólares, al igual que depósitos de oro, bauxita, uranio, hierro y otros minerales", informó Amazon Watch.

No sería la primera vez que empresas estadounidenses se valen de tecnologías avanzadas de vigilancia electrónica para saber más que los mismos brasileños sobre las riquezas naturales de Brasil. Dijo Eduardo Galeano en Las Venas Abiertas de América Latina que en 1964 Brasil y Estados Unidos firmaron un acuerdo que le permitió a aviones de la Fuerza Aérea estadounidense a sobrevolar y fotografiar la jungla amazónica:

Habían utilizado equipos de cintilómetros para detectar los yacimientos de minerales radiactivos por la emisión de ondas de luz de intensidad variable, electromagnetómetros para radiografiar el subsuelo rico en minerales no ferrosos y magnetómetros para descubrir y medir el hierro. Los informes y las fotografías obtenidas en el relevamiento de la extensión y la profundidad de las riquezas secretas de la Amazonia fueron puestos en manos de las empresas privadas interesadas en el asunto, gracias a los buenos servicios del Geological Survey del gobierno de Estados Unidos. En la inmensa región se comprobó la existencia de oro, plata, diamantes, gipsita, hematita, magnetita, tantalio, titanio, torio, uranio, cuarzo, cobre, manganeso, plomo, sulfatos, potasios, bauxita, cinc, circonio, cromo y mercurio. (p. 223)

La búsqueda de recursos minerales en Amazonia por aviones estadounidenses también la documentaron Gerard Colby y Charlotte Dennet en su libro Thy Will Be Done: The Conquest of the Amazon (Harper Collins, 1995):

Un avión Carvelle propiedad de la firma texana Litton Industries comenzó vuelos a 4,000 pies sobre el Amazonas a 500 millas por hora. Usando cámaras espectrales, sensores infrarrojos y radar lateral (side-winding radar), tomando imágenes de radar, reveló los contornos topográficos bajo la jungla, incluyendo anomalías geológicas que sugerían depósitos minerales. El proyecto RADAM (Radar del Amazonas) ya estaba en operación. Cuando la creación de mapas terminó seis años después, el Amazonas había perdido muchos de sus últimos secretos. Por $7 millones, Litton había conseguido detalles cartográficos de los minerales y su densidad, y los tipos de vegetación de un área que cubría de cuatro a cinco millones de kilómetros cuadrados, que incluía el suelo de la jungla y hasta los minerales debajo. (p. 671)

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Pra quem não entendeu nada deste texto, embora ache, que com esforço se consegue entender, vou tentar fazer um resumo: fala sobre o projeto sivam, que custará 1 bilhão de dólares, entre outras coisas diz que é um elefante branco, não precisava ser tão gigantesco podendo ter seus objetivos alcançados por um custo bem menor e com equipamentos bem mais simples. Talvez os equipamentos ultra-modernos que sernão resistam ao calor/úmidade da floresta. Não foi feita nenhuma análise do impacto ambiental do mesmo.

E que o principal objetivo do projeto trata-se de financiar pesquisas para encontrar minerais/petróleo, que após encontrados serão privatizados (vendidos) para empresas multinacionais. Enfim, é dinheiro público sendo usado para financiar pesquisas cujos resultados que serão usadas por empresas.

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